Salamanca se entregó al calor de Mäbu en una noche que quedará en el recuerdo colectivo de La Chica de Ayer. La histórica sala de Gran Vía fue testigo anoche —10 de enero de 2026— del arranque de la gira ä – El Sonido de una Tierra Escondida, el sexto álbum de estudio de una banda que, tras más de 15 años de carrera, sigue brillando con luz propia.
Lo que podría haber sido un concierto más en la agenda cultural salmantina se convirtió en una demostración de cercanía y complicidad entre Mäbu —María Blanco, Txarli Solano y la percusionista Susi Gamboa— y un público que no escatimó ganas ni aplausos desde la primera nota. A diferencia de los rituales más formales del directo, la banda eligió empezar rodeada de gente, inmersa entre sus seguidores, saludando con familiaridad y dejando claro que esa noche no habría barreras entre escenario y sala.

El concierto desgranó con precisión el nuevo repertorio de El Sonido de una Tierra Escondida, donde lo eléctrico y lo acústico se abrazan con una sensibilidad única. Desde la delicadeza de “Carta Astral” hasta la cadencia envolvente de temas como “Guerra y paz” o “12.21”, Mäbu demostró que su sonido evoluciona sin perder la emoción que ha definido su trayectoria. Y cuando sonaron himnos como “Utopía” y “Los amantes”, el público respondió con una conexión intensa, casi catártica.
Un momento especial de la noche fue la presencia de Sabe, quien abrió el telón con temas de su EP Laberinto, y colaboró sobre el escenario aportando una voz profunda y cautivadora. Su participación no solo encendió los ánimos, sino que enriqueció el arranque de la gira, dejando claro que la escena independiente española sigue vibrante y generosa.

Pero el núcleo de la velada fue la demostración palpable de que Mäbu no solo viene a tocar, sino a comunicar. Entre melodías envolventes, atmósferas elegantes y momentos que parecían susurros compartidos, la banda reafirmó su lugar en el panorama musical actual: lejos de modas pasajeras, tocando con honestidad y sensibilidad. La parte final del concierto —con “Septiembre”, “Cumpleaños feliz” y “El ruido”— selló una noche que Salamanca no olvidará pronto.
Si algo dejó claro el concierto es que Mäbu sabe cómo transformar cada canción en una experiencia viva, íntima y compartida. El sonido de esta tierra escondida se expandió anoche por La Chica de Ayer y, sin duda, seguirá resonando en cada parada de su gira.
