Miniño conquista Patio Chico en una de las primeras grandes noches musicales de FÀCYL 2026
El Festival Internacional de las Artes de Castilla y León (Fàcyl) arrancó su programación musical de 2026 con una de esas actuaciones que dejan claro desde el primer día que la música volverá a ser uno de los grandes protagonistas de la cita cultural salmantina. El incomparable entorno de Patio Chico acogió el concierto de Miniño, una formación que continúa creciendo a pasos agigantados y que volvió a demostrar que atraviesa uno de los momentos más inspirados de su trayectoria.
La banda llegaba a Salamanca impulsada por la buena acogida de “La Mitad”, un trabajo que ha servido para consolidar definitivamente una propuesta sonora que combina melodías cercanas al indie contemporáneo, pasajes de marcada sensibilidad pop y una intensidad heredera del post-hardcore y el screamo que marcó el pasado de algunos de sus integrantes. El resultado es una identidad propia cada vez más reconocible y madura.
Tras una reciente presentación en la Sala B del CAEM, el concierto de FÀCYL suponía una nueva oportunidad para comprobar la evolución del grupo sobre las tablas. Y la sensación fue clara: Miniño ya no es una promesa emergente, sino una realidad artística plenamente consolidada. El cuarteto exhibió seguridad, compenetración y una notable capacidad para conectar con el público desde el primer momento.

Poco a poco, Patio Chico fue reuniendo a espectadores de perfiles muy diversos. Jóvenes seguidores compartieron espacio con asistentes de generaciones más veteranas, dibujando una fotografía que refleja perfectamente el alcance que está logrando la banda. Sobre el escenario, los músicos respondieron con una actuación intensa y cercana, transmitiendo en todo momento una evidente comodidad y disfrute.
El repertorio estuvo marcado principalmente por las composiciones incluidas en “La Mitad”. Canciones como “Bicho raro”, la propia “La Mitad” o “Para ti” fueron recibidas con entusiasmo por los asistentes, confirmando el buen recorrido que están teniendo en directo. Tampoco faltaron algunas de las piezas más representativas de etapas anteriores, permitiendo recorrer la evolución musical del grupo y manteniendo el equilibrio entre presente y pasado.

Momentos especialmente celebrados llegaron con interpretaciones como “Lento”, la colaboración junto a Chica Sobresalto que se ha convertido en una de las favoritas del público, además de otras canciones que fueron elevando progresivamente la intensidad de la noche. La recta final terminó por desatar la euforia colectiva gracias a una sucesión de temas que mantuvieron la energía en todo lo alto hasta el último acorde.
Gran parte del éxito del concierto residió también en el excelente estado de forma de Miguel Espinoza y Diego Hernández al frente de las voces y guitarras, acompañados por una sección rítmica sólida y contundente formada por Víctor Iglesias y Joseca Caballero. Entre todos construyeron un sonido potente, compacto y lleno de matices que terminó de conquistar al público salmantino.
